EL PAPEL DEL INSTITUTO DE CHERASCO EN EL DESARROLLO DE LA ELICICULTURA
En
1973 por primera vez en Italia, se habló de criaderos a ciclo biológico completo. En los mercados
los caracoles de gastronomia empezaban a faltar debido al enrarecimiento natural causado por la industrialización
cada vez más amplia de la agricultura italiana, junto a la expansión de los abonos inorganicos y
quimicos, muy toxicos para este molusco de tierra.
Además el incremento del costo de la mano de obra, junto al traslado en masa de la población reducían concretamente el número de recolectores del producto. El capitán Carboni, residente en la provincia de Cuneo, justo en aquellos años, después de pruebas y experimentaciones, imprimió un poderoso volumen sobre los caracolitos y sus varios tentativos sobre su criadero, encendiendo un gran entusiasmo sobre el argumento. Sobre la onda de dichos intereses nació en Cherasco (Cuneo) el Instituto Internacional de Elicicultura, con el fin de coordinar, en colaboración con la Universidad de los Estudios (Facultad de Veterinaria y Agraria en particular), y otros Entes Publicos, las pruebas prácticas y los estudios científicos en relación al nuevo argumento.
Se comenzó a probar la adaptabilidad al cerrado de los moluscos Helix, haciendo criaderos en el terreno, en casas, en garajes cubiertos y en invernaderos, utilizando las especies que vivían en naturaleza.
Se experimentarón sistemas de cercado de parques, bien sea eléctricos que mecánicos, se verificó, uniendo y confrontando los numerosos datos que provenían de la experiencia de muchos criaderos improvisados en toda Italia, que, para obtener la rentabilidad esperada, era necesario estudiar a fondo y resolver los problemas alimentarios y el ciclo reproductivo de las tres espécies mas comercializadas. En 1978, cuando los imitadores de Cherasco habían ya superado el millar, y al mismo tiempo se estaba desarrollando la demanda en el mercado, se fundó la Asociación Nacional de los Elicicultores, que, al cabo de dos meses fue reconocida y afiliada a la A.I.A.
La sede de la organización se estableció en el Instituto de Elicicultura y Cherasco se trasformó en un punto fundamental de referencia para toda la actividad elicicola Italiana. Los años 80 han visto consolidar esta inicial tendencia y año tras año, han crecido los conocimientos biológicos y las capacidades zootecnicas del Helix. Se han efectuado secciones en los criaderos para obtener especies siempre más reproductivas y precoces en el crecimiento, evitando retrasos y dañosos fenomenos de enanismo. Particulares estudios y pruebas han ido refinandose sobre la alimentación y sobre la elección de hierbas de fácil arraigo y cultivación en los recintos, en grado de asegurar un alimento valido, de gusto delicado a las carnes. Despues de complejos estudios, han sido preparados por los elicicultores piensos de harina, ricos de azúcares y sales minerales asimilables, utilizados en los periodos de engorde y acabado de los criaderos al abierto. En 1981 el Instituto activó un servicio comercial nacional que actualmente esta empeñado, durante todo el año, a comprar a los criadores, a quotas oficiales y remunerativas, cualquier cantidad de producto aportado.
La principal caracteristica de la Escuela de Elicicultura ha sido y continua siendo la impostación general de la actividad productiva de los caracolitos en ambiente natural, en terreno libre y con la alimentación sembrada en los recintos. Es un sistema escaso en tecnología, pero extremadamente económico, ya que se reducen los costes de la instalación, disminuye sustancialmente la mano de obra de gestión y se transforma en casi nulo el coste de la alimentación. La elicicultura de invernadero al cerrado, en garajes, o ambientes climatizados, tomada como módelo de Francia, si bien a dado resultados en cuanto al número de caracolitas nacidas de cada reproductor, ha tenido que enfrentarse con el coste económico y con los altos investimientos y muchas veces ha dejado espacio a nuestro sistema, más rustico y mayormente unido a los problemas del clima y de las predaciones, pero a la larga es más económico.